Ministerio de música Católica CANTARES 2.12

"Dejad que los niños se acerquen a mi", Sábado de la XIX semana del tiempo ordinario

Escrito por cantares2-12 16-08-2008 en General. Comentarios (0)
Jesús bendice a los niños
Mateo19, 13-15. Tiempo Ordinario. Somos felices cuando ponemos en Diosnuestra confianza como niños.
 
Jesús bendice a los niños

Mateo 19, 13-15


En aquel tiempo, le presentaron unos niños a Jesús para que lesimpusiera las manos y rezara por ellos, pero los discípulos lesregañaban. Jesús dijo: Dejadlos, no impidáis a los niños acercarse amí; de los que son como ellos es el Reino de los Cielos. Les impuso lasmanos y se marchó de allí.


Reflexión:


“Dejad que los niños se acerquen a mí... y no se lo impidáis”. Laspalabras de Jesús suenan como un ligero reclamo. Para los adultos las“cosas de niños” representan un segundo plano, no son importantes.Avanzando en años, y con la experiencia de la vida, comienzan a ver las“cosas de niños” como comportamientos superados. Por nuestra ansia dedejar atrás todo infantilismo nos olvidamos de todo lo bueno que tienela niñez: como la pureza, la simplicidad, la sinceridad desentimientos, que son justamente las virtudes que Jesús valora más. Sisomos complicados, ambiguos o poco coherentes, ¿no será porque no hemossabido conservar el tesoro de nuestra infancia?

El Señor ve en los niños el reflejo del Reino de los Cielos, porquesu conocimiento es todavía puro. Es un tabernáculo interior donde elmal y el pecado no pueden penetrar. La felicidad de los niños, sudesenvoltura y su espontaneidad no son sólo manifestación deinconsciencia, ingenuidad o infantilismo, como diríamos nosotros.

Muchas personas viven siempre amargadas, demasiado angustiadas porlos problemas económicos, por la situación en el trabajo o en lafamilia, incluso objetivamente difíciles. Creen tener el deber deresolver todo solos, olvidando que Dios está siempre presente y nosayuda. Sin embargo, toma otra dimensión cuando miramos a Dios. Somosmás felices cuando ponemos en Él nuestra confianza y nuestra seguridad.Si tuviésemos más fe, y dejásemos a Él el timón de nuestra vida,encontraríamos de nuevo la serenidad de nuestra infancia.

"Quien me conoce a mi conoce al Padre". Jueves de la IV semana de Pascua, RESUCITO

Escrito por cantares2-12 18-04-2008 en General. Comentarios (0)
Pascua 2008
Jueves de la IV semana de Pascua
ALELUYA CRISTO HA RESUCITADO.

Si me conoces a mi, conoces al Padre
Juan 13, 16-20. Pascua. Sepamos reconocer a Dios cuando algo nos quiere decir.
 
Si me conoces a mi, conoces al Padre
Juan 13, 16-20


«En verdad, en verdad os digo: no es más el siervo que su amo,ni el enviado más que el que le envía. «Sabiendo esto, dichosos seréissi lo cumplís. No me refiero a todos vosotros; yo conozco a los que heelegido; pero tiene que cumplirse la Escritura: El que come mi pan haalzado contra mí su talón. «Os lo digo desde ahora, antes de quesuceda, para que, cuando suceda, creáis que Yo Soy. En verdad, enverdad os digo: quien acoja al que yo envíe me acoge a mí, y quien meacoja a mí, acoge a Aquel que me ha enviado».


Reflexión


El Señor nos conoce, sabe que somos débiles, que somos pobrescriaturillas, que podemos caer. Pero también sabe y nos lo ha dicho queno nos faltará su gracia porque Él nos ha elegido.

Cristo envía a sus mensajeros, a veces somos nosotros, debemosacogerlos. Porque al acoger a sus mensajeros acogemos también a Dios.Pero no debemos ser ingenuos acogiendo a pseudos-mensajeros, porque aveces son "lobos con piel de oveja" que diciéndose mensajeros de Diospretenden arrancarnos nuestra fe Católica. ¿Cómo distinguirlos?

Aquellos que no sigan la doctrina verdadera de Cristo en lasEscrituras y en la tradición de la Iglesia, quienes no siguen lasenseñanzas del Papa, quienes se auto- roclaman nuevos profetas o nuevasreligiones inspiradas por el Espíritu Santo...

Son tantos en el mundo actual los que se dicen enviados de Dios,pero son tan pocos los que en realidad escuchan a Dios. Abramos nuestroespíritu y nuestro ser entero a la gracia de Dios que se nos quierepresentar en este día. Sepamos acoger a todos como enviados de Dios, yaque Dios a veces se sirve de lo "que no es nada en el mundo paramanifestarnos su poder". Y no ensordezcamos nuestro corazón cuando Élnos pide ser sus enviados.




"Yo soy la Luz", Miercoles de la IV semana de Pascua, ALELUYA RESUCITO

Escrito por cantares2-12 17-04-2008 en General. Comentarios (2)
Pascua 2008
Miercoles de la IV semana de Pascua
ALELUYA CRISTO HA RESUCITADO


Necesidad de creer en Jesús
Juan 12, 44-50. Pascua. Confiar en Cristo, nuestro mejor amigo, sólo Él es el Camino.
 
Necesidad de creer en Jesús
Juan 12, 44-50.

En aquel tiempo Jesús exclamó: El que cree en mí, no cree en mí,sino en aquel que me ha enviado; y el que me ve a mí, ve a aquel que meha enviado. Yo,la luz, he venido al mundo para que todo el que crea enmí no siga en las tinieblas. Si alguno oye mis palabras y no lasguarda, yo no le juzgo, porque no he venido para juzgar al mundo, sinopara salvar al mundo. El que me rechaza y no recibe mis palabras, yatiene quien le juzgue: la Palabra que yo he hablado, ésa le juzgará elúltimo día; porque yo no he hablado por mi cuenta, sino que el Padreque me ha enviado me ha mandado lo que tengo que decir y hablar, y yosé que su mandato es vida eterna. Por eso, lo que yo hablo lo hablocomo el Padre me lo ha dicho a mí.


Reflexión


Me gusta pensarme como una barca. Una barca pequeña, frágil. Unabarca en medio del mar de la vida. Hermoso, sí; pero al mismo tiempotremendo. Un mar que se presenta sereno y generoso en sus frutos. Peroque es terrible en su cólera.

La travesía por el mar, sin duda fascinante, resulta peligrosa.Durante la noche y la borrasca es fácil perder el puerto y no llegar ala otra orilla.

En medio de este mar fluctuante y caprichoso, es necesarioencontrar un punto fijo, un guía seguro. Y es en este momento cuando loencontramos, o mejor dicho, se nos revela. Jesús nos lo dice clarísimo:Yo soy la luz de este mundo. Él es nuestro faro. Faro de esperanza ysalvación. Este Faro nos señala dónde está el puesto seguro y, además,traza el camino con su luz. Un camino estrecho, pero claro.

Durante la travesía las sirenas de nuestro egoísmo y sensualidadnos llamarán para separarnos del camino. ¡Cuidado! Recuerda que sóloCristo es el Camino.

Por si esto fuera poco, contamos con otro auxilio. San Bernardointuyó muy bien al invocar a María como “Estrella de los mares”. SanBernardo exhortaba así a los cristianos: “Si alguna vez te alejas delcamino de la luz y las tinieblas te impiden ver el Faro, mira laEstrella, invoca a María. Si se levantan los vientos de lastentaciones, si te ves arrastrado contra las rocas del abatimiento,mira a la estrella, invoca a María. (...) Que nunca se cierre tu bocaal nombre de María, que no se ausente de tu corazón”. No dudemos ni unsólo instante de pedir su maternal cariño y protección. Si la sigues,no te desviarás; si recurres a ella, no desesperarás. Si Ella tesostiene, no vendrás abajo. Nada temerás si te protege; con su favorllegarás a puerto.

"El que me ve ami ve al Padre", Lunes de la IV Semana de Pascua, ALELUYA RESUCITO

Escrito por cantares2-12 15-04-2008 en General. Comentarios (0)
Pascua 2008
Lunes de la IV Semana de Pascua
ALELUYA CRISTO HA RESUCITADO

Jesús, uno con su Padre
Juan 10, 22-30. Pascua. Reflejo e imagen de la unidad que tenemos que vivir entre nosotros.
 
Jesús, uno con su Padre

Juan 10, 22-30


Se celebraba por entonces en Jerusalén la fiesta de laDedicación. Era invierno. Jesús se paseaba por el Templo, en el pórticode Salomón. Le rodearon los judíos, y le decían: «¿Hasta cuándo vas atenernos en vilo? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente». Jesúsles respondió: «Ya os lo he dicho, pero no me creéis. Las obras quehago en nombre de mi Padre son las que dan testimonio de mí; perovosotros no creéis porque no sois de mis ovejas. Mis ovejas escuchan mivoz; yo las conozco y ellas mi siguen. Yo les doy vida eterna y noperecerán jamás, y nadie las arrebatará de mi mano. El Padre, que melas ha dado, es más grande que todos, y nadie puede arrebatar nada dela mano del Padre. Yo y el Padre somos uno.


Reflexión


Él nos lo dice: Yo soy el Cristo. Pero muchas veces no loescuchamos. Él nos habla siempre con hechos más que con palabras.¿Cuántos milagros se han realizado a lo largo de los siglos en laIglesia y cuán poca confianza a veces tenemos? Es Cristo quien nos estáhablando a través de todas estas obras.

Nos habla sobre todo en el silencio, en un atardecer en el mar, enla brisa cargada de fragancias de los campos, en el canto de lospajaritos... son las palabras de Dios que utiliza para comunicarnos suamor. Dios no nos habla en la fuerza de la tormenta, ni en el huracán,nos habla en el susurro de la brisa.

Además el Señor es nuestro Pastor, con Él nada temeremos, porquenos protege bajo su mano. Él se olvida de sí mismo para darnos su amor,como un verdadero Pastor sufre frío, calor, cansancio, sed, hambre...por amor.

Nosotros somos las ovejas de Cristo, fuimos entregados a Él por elmismo Padre celestial. Tanto es el amor de Dios que en todo momento serecuerda de nosotros. Nunca seremos arrebatados de la mano del Padre.Él nos protege y nos cuida entre sus manos.

Él y el Padre son uno. Uno que significa unidad, reflejo e imagende la unidad que tenemos que vivir entre nosotros. Los hijos con lospadres, los padres entre sí, los hermanos, los amigos, los que noconozco, los enemigos. Es el ejemplo de Cristo el que debemos imitar.


"Yo soy el buen Pastor", IV domingo de Pascua, ALELUYA RESUCITO

Escrito por cantares2-12 13-04-2008 en General. Comentarios (5)
Pascua 2008
IV Domingo de Pascua
Domingo del Buen Pastor
Jornada mundial por las Vocaciones sacerdotales
ALELUYA CRISTO HA RESUCITADO
"Yo soy el buen Pastor, doy la Vida por mis Ovejas"


El pastor y el rebaño
Juan 10, 1-10. Pascua. No tengamos que tener miedo de abrir las puertas de nuestro corazón a Cristo
 
El pastor y el rebaño
Juan 10, 1-10.


En aquel tiempo dijo Jesús a los fariseos: En verdad, en verdados digo: el que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sinoque escala por otro lado, ése es un ladrón y un salteador; pero el queentra por la puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el portero,y las ovejas escuchan su voz; y a sus ovejas las llama una por una ylas saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas, va delante de ellas,y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. Pero no seguirán a unextraño, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de losextraños. Jesús les dijo esta parábola, pero ellos no comprendieron loque les hablaba. Entonces Jesús les dijo de nuevo: En verdad, en verdados digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venidodelante de mí son ladrones y salteadores; pero las ovejas no lesescucharon. Yo soy la puerta; si uno entra por mí, estará a salvo;entrará y saldrá y encontrará pasto. El ladrón no viene más que arobar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tenganen abundancia.


Reflexión:


Él es el Buen Pastor, que conoce a cada una de sus ovejas por elnombre y está dispuesto a dejar las noventa y nueve, para buscar a ladescarriada. Él es un hombre para los demás. Amar es tan inevitable yirremediable para él como quemar para una llama.

Él es también la puerta de las ovejas. "El que entre por mí se salvará, y encontrará pastos".

Pero para entrar por esta puerta hay que dejar primero que Cristoabra nuestra puerta y entre en nuestro interior, pues sólo sus ovejas,es decir las que le conocen, escuchan su voz, son capaces de reconoceral pastor y encontrar resguardo y sosiego ante los abusos y peligrosdel mundo.

No tenemos que tener miedo de abrir las puertas de nuestro corazóna Cristo, como Él nos abre las puertas del paraíso. Ni de abrir laspuertas de nuestro corazón a los hombres, para que sepan encontrartambién en nosotros el amor, que caracteriza los discípulos de Jesús.

Abriendo nuestro corazón a Dios y a todos los hombres, es comopertenecemos al rebaño de Cristo y como podemos entrar por la puertaque nos da la vida en abundancia. El amor es la llave maestra, que abrela Puerta, que abre de par en par el Corazón de Jesús.

Ya oraste Por tus Pastores? Que Esperas, oremos por nuestros Sacerdotes