Ministerio de música Católica CANTARES 2.12

Camino a Emaús, III Domingo de Pascua, ALELUYA RESUCITO

Escrito por cantares2-12 06-04-2008 en General. Comentarios (0)
Pascua 2008
III Domingo de Pascua
ALELUYA CRISTO HA RESUCITADO
"Le Conocimos, al Partir el Pan"

En el camino de Emaús
Lucas 24, 13-35. Pascua. Dejarnos conquistar por la esperanza que nos ofrece Jesús, y en la Eucaristía llevarlo para siempre.
 
En el camino de Emaús
Lucas 24, 13-35


Aquel mismo día iban dos de ellos a un pueblo llamado Emaús, quedistaba sesenta estadios de Jerusalén, y conversaban entre sí sobretodo lo que había pasado. Y sucedió que, mientras ellos conversaban ydiscutían, el mismo Jesús se acercó y siguió con ellos; pero sus ojosestaban retenidos para que no le conocieran. Él les dijo: «¿De quédiscutís entre vosotros mientras vais andando?» Ellos se pararon conaire entristecido. Uno de ellos llamado Cleofás le respondió: «¿Eres túel único residente en Jerusalén que no sabe las cosas que estos díashan pasado en ella?» Él les dijo: «¿Qué cosas?» Ellos le dijeron: «Lode Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabrasdelante de Dios y de todo el pueblo; cómo nuestros sumos sacerdotes ymagistrados le condenaron a muerte y le crucificaron. Nosotrosesperábamos que sería Él el que iba a librar a Israel; pero, con todasestas cosas, llevamos ya tres días desde que esto pasó. El caso es quealgunas mujeres de las nuestras nos han sobresaltado, porque fueron demadrugada al sepulcro, y, al no hallar su cuerpo, vinieron diciendo quehasta habían visto una aparición de ángeles, que decían queÉl vivía.Fueron también algunos de los nuestros al sepulcro y lo hallaron talcomo las mujeres habían dicho, pero a él no le vieron». Él les dijo:«¡Oh insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que dijeron losprofetas! ¿No era necesario que el Cristo padeciera eso y entrara asíen su gloria?» Y, empezando por Moisés y continuando por todos losprofetas, les explicó lo que había sobre él en todas las Escrituras. Alacercarse al pueblo a donde iban, él hizo ademán de seguir adelante.
Pero ellos le forzaron diciéndole: «Quédate con nosotros, porqueatardece y el día ya ha declinado». Y entró a quedarse con ellos. Ysucedió que, cuando se puso a la mesa con ellos, tomó el pan, pronuncióla bendición, lo partió y se lo iba dando. Entonces se les abrieron losojos y le reconocieron, pero él desapareció de su lado. Se dijeron unoa otro: «¿No estaba ardiendo nuestro corazón dentro de nosotros cuandonos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?» Y,levantándose al momento, se volvieron a Jerusalén y encontraronreunidos a los Once y a los que estaban con ellos, que decían: «¡Esverdad! ¡El Señor ha resucitado y se ha aparecido a Simón!» Ellos, porsu parte, contaron lo que había pasado en el camino y cómo le habíanconocido en la fracción del pan.



Reflexión


El último capítulo del “Evangelio de la misericordia” nos narra unacontecimiento que se ha repetido en prosa y en cantos, que hainspirado a las obras de arte más conocidas, que ha suscitadoconversiones e inspirado a los cristianos en el camino a la santidad.

Comienza con dos discípulos desencantados, que están abandonando lacausa por la cual, tres años antes, habían dejado todo. Pero ahora,después de tres días de esperar al Maestro en el que habían creído, sehabían convencido de su tontería, y partían para tratar de reconstruirlas vidas que habían dejado atrás. En un fin de semana se les habíaescapado el único ideal que había llenado sus corazones jóvenes.

En su camino se les aparece Cristo, pero aunque lo veían, algo lesimpedía reconocerle. Aquí nos tenemos que preguntar, ¿por qué? ¿Por quéno reconocen su rostro después de haberlo seguido por tres años? ¿Porqué no reconocen su voz después de haber dejado todo el día queescucharon su llamada? ¿Por qué no reconocen sus palabras después dehaberlo oído predicar?

Tal vez es porque, como ellos mismos admiten, Él ha desilusionadolas esperanzas que tenían, de que Él fuera el libertador de la naciónde Israel. El obstáculo no es que no tengan a Jesús al lado, caminandocon ellos, es que ellos esperan ver a alguien diferente. Así nuncaverán a Jesús, por más claro que se les aparezca. ¡La esperanza queellos habían tenido, pequeña y a su medida, no les deja aceptar lagloria y el gozo de la resurrección!

Pero Jesús no los deja alejarse. Quiere conquistárselos parasiempre. Hace la finta de seguir adelante para que lo inviten a cenar.Y ahí, en la intimidad de un pequeño cuarto, se les revela alentregarse en la Eucaristía. Eufóricos, corren hasta Jerusalén bajo laluz de las estrellas. ¡Ha resucitado, y vive con ellos para siempre! Sedejaron conquistar por la esperanza que les ofrece Jesús, y en laEucaristía lo llevan consigo para siempre.


"No teman, soy yo", Sábado de la II semana de Pascua, ALELUYA RESUCITO

Escrito por cantares2-12 05-04-2008 en General. Comentarios (1)
Pascua 2008
Sábado de la II semana de Pascua
ALELUYA CRISTO HA RESUCITADO


Jesús camina sobre el agua
Juan 6, 16-21. Pascua. A pesar de la tormenta no hay que temer porque tenemos a Cristo por capitán del barco.
 
Jesús camina sobre el agua
Juan 6, 16-21

Al atardecer, bajaron sus discípulos a la orilla del mar, ysubiendo a una barca, se dirigían al otro lado del mar, a Cafarnaúm.Había ya oscurecido, y Jesús todavía no había venido donde ellos;soplaba un fuerte viento y el mar comenzó a encresparse. Cuando habíanremado unos veinticinco o treinta estadios, ven a Jesús que caminabasobre el mar y se acercaba a la barca, y tuvieron miedo. Pero él lesdijo: «Soy yo. No temáis». Quisieron recogerle en la barca, pero enseguida la barca tocó tierra en el lugar a donde se dirigían.


Reflexión


“Duc in altum! ¡Caminemos con esperanza! Un nuevo milenio se abreante la Iglesia como un océano inmenso en el cual hay que aventurarse,contando con la ayuda de Cristo”.

Con este texto tan esperanzador inicia la conclusión de la cartaapostólica “Novo Millennio Ineunte”, que escribió el Papa Juan Pablo IIal inicio del siglo XXI. Y qué similitud con el evangelio de hoy pues,los apóstoles también se aventuraron a navegar en el mar de Cafarnaúm,sin tener la más mínima idea de la sorpresa que Cristo les esperaba.Sorpresa que les ayudaría a crecer en su fe en el Hijo de Dios.

Era oscuro, el mar estaba encrespado y además soplaba un fuerteviento. ¿Quién no se asusta ante una situación de este tipo? Obviamentelos apóstoles eran pescadores y como tales sabían cómo actuar. Pero¿ver a alguien caminando sobre las aguas? ¿Quién está acostumbrado aver semejante acto? Hoy día sólo en las películas del Hollywood.

Y con razones fundadas podríamos decirle a Cristo, “pero, Jesús,mira cómo está el mar en la oscuridad y Tú te les presentas de esamanera, no les asustes así”. Pero Cristo nos quería enseñar que lobuscásemos aun en medio de las pruebas. Aunque el mar de nuestra estéoscuro y encrespado no hay que temer porque está Él entre nosotros.

Los cristianos también nos aventuramos en este mar inmenso. Tambiénse tambalea nuestra barca y la oscuridad nos asusta. Pero a pesar de latormenta no hay que temer porque tenemos a Cristo por capitán delbarco. Confiemos en Él con la esperanza de que llegaremos a tierrasanos y salvos. Sólo dejémonos guiar.

"Cinco panes y dos peces", Viernes de la II semana de Pascua, AELUYA RESUCITO

Escrito por cantares2-12 05-04-2008 en General. Comentarios (1)
Pascua 2008
Viernes de la II semana de Pascua
ALELUYA CRISTO HA RESUCITADO


Multiplicación de los panes y de los peces
Juan 6, 1-15. Pascua. Basta que pongamos nuestros cinco panes y dos peces y Cristo hará el milagro.
 
Multiplicación de los panes y de los peces
Juan 6, 1-15


En aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra parte del mar deGalilea, el de Tiberíades, y mucha gente le seguía porque veían lasseñales que realizaba en los enfermos. Subió Jesús al monte y se sentóallí en compañía de sus discípulos. Estaba próxima la Pascua, la fiestade los judíos. Al levantar Jesús los ojos y ver que venía hacia élmucha gente, dice a Felipe: «¿Dónde vamos a comprar panes para quecoman éstos?» Se lo decía para probarle, porque él sabía lo que iba ahacer. Felipe le contestó: «Doscientos denarios de pan no bastan paraque cada uno tome un poco». Le dice uno de sus discípulos, Andrés, elhermano de Simón Pedro: «Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes decebada y dos peces; pero ¿qué es eso para tantos?» Dijo Jesús: «Hacedque se recueste la gente». Había en el lugar mucha hierba. Serecostaron, pues, los hombres en número de unos cinco mil. Tomóentonces Jesús los panes y, después de dar gracias, los repartió entrelos que estaban recostados y lo mismo los peces, todo lo que quisieron.Cuando se saciaron, dice a sus discípulos: «Recoged los trozossobrantes para que nada se pierda». Los recogieron, pues, y llenarondoce canastos con los trozos de los cinco panes de cebada que sobrarona los que habían comido. Al ver la gente la señal que había realizado,decía: «Este es verdaderamente el profeta que iba a venir al mundo».Dándose cuenta Jesús de que intentaban venir a tomarle por la fuerzapara hacerle rey, huyó de nuevo al monte Él solo.


Reflexión


El evangelio de este día nos presenta a un Jesús poderoso, a unJesús capaz de hacer los milagros nunca antes imaginados. El milagro dela multiplicación de los panes es uno de los más recordados por todosnosotros, pues, en cierta manera nos gusta saber que Jesús puederealizar maravillas de donde no hay mucho. Pero es así, Dios es capazde hacer esto y mucho más.

Es interesante observar la metodología que siguió Jesús en estemilagro. Primero ve la situación, sabe que humanamente sería difícilsalir al paso. Segundo, prueba a sus discípulos; les pide una soluciónhumana. Andrés de forma un poco ingenua insinúa:- Aquí hay un muchachoque tiene cinco panes y dos peces, pero ¿qué es esto para tanta gente?

Al ver que ellos no son capaces de solucionar el problema,entonces, actúa. –Haced que se recueste la gente... y el milagro sehizo realidad.

Muchas veces pensamos que nuestros problemas no tienen solución,que humanamente no hay una salida, o que somos un verdadero fracaso yque más nos valiera mejor no haber nacido, etc, etc...

Pensemos que Dios con su omnipotencia infinita nos puede ayudar.Basta que pongamos nuestros cinco panes y dos peces. Y estos cincopanes y dos peces pueden ser quizá mis muchas o pocas virtudes, mislogros, triunfos pero también mis caídas y fracasos. En definitivabasta que nos abramos completamente a Jesús y le demos todo lo quetengamos sea poco o mucho, de esto Él se encarga.




El que cree en el hijo tiene vida eterna, Jueves de la II semana de Pascua, ALELUYA

Escrito por cantares2-12 04-04-2008 en General. Comentarios (0)
Pascua 2008
Jueves de la II semana de Pascua
ALELUYA CRISTO HA RESUCITADO




El que cree en el Hijo tiene vida eterna
Juan3, 31-36, Pascua. El hombre no se contenta con las cosas de este mundoporque es el único ser que está abierto a lo infinito.
 
El que cree en el Hijo tiene vida eterna
Juan 3, 31-36

El que viene de arriba está por encima de todos: el que es de latierra, es de la tierra y habla de la tierra. El que viene del cielo,da testimonio de lo que ha visto y oído, y su testimonio nadie loacepta. El que acepta su testimonio certifica que Dios es veraz. Porqueaquel a quien Dios ha enviado habla las palabras de Dios, porque da elEspíritu sin medida. El Padre ama al Hijo y ha puesto todo en su mano.El que cree en el Hijo tiene vida eterna; el que rehúsa creer en elHijo, no verá la vida, sino que la cólera de Dios permanece sobre él».


Reflexión:


El hombre no se contenta con las cosas de este mundo. Si ha ganadoun millón, quiere más. Si consigue un puesto, busca otro mejor. ¿Porqué nunca quedamos saciados de nada? Porque el hombre es el único sersobre la tierra que está abierto a lo infinito: puede conocerlo todo ysiempre le quedará algo, puede tenerlo todo y siempre habrá algo que lefalte.

Este deseo tan profundo sólo se colma definitivamente en la vidaeterna. Y, ¿en qué consiste la vida eterna? Dice el evangelista SanJuan: "Padre, ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero y a tu enviado Jesucristo".El cielo es el conocimiento total de Dios. Dios es infinito, por eso,al conocerle a Él nuestra inteligencia alcanza su plenitud y posesión.Y al consistir también en la posesión de Dios, como es el “Ser” porexcelencia, rebasa a todos los pequeños “seres” o cosas que tanto nosllaman la atención.

Si es así, queremos esa vida eterna. ¿Cómo podemos alcanzarla? Elque haya perseverado en la fe hasta el fin (cf. Mt 10,22; 24,13),obtendrá la vida eterna". Y esa fe, que ahora es oscura, después de lamuerte, será luz eterna.

Porque tanto amo Dios al Mundo, Miercoles de la II semana de Pascua, ALELUYA RESUCITO

Escrito por cantares2-12 02-04-2008 en General. Comentarios (0)
Pascua 2008
Miercoles de la II semana de Pascua
ALELUYA CRISTO HA RESUCITADO

Dios mandó a su Hijo para salvar al mundo
Juan 3, 16-21. Pascua. Actuar en la verdad es la mejor manera de vivir en la luz.
 
Dios mandó a su Hijo para salvar al mundo
Juan 3, 16-21

Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para quetodo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. PorqueDios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino paraque el mundo se salve por él. El que cree en él, no es juzgado; pero elque no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el Nombre del Hijoúnico de Dios. Y el juicio está en que vino la luz al mundo, y loshombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eranmalas. Pues todo el que obra el mal aborrece la luz y no va a la luz,para que no sean censuradas sus obras. Pero el que obra la verdad, va ala luz, para que quede de manifiesto que sus obras están hechas segúnDios.»


Reflexión


La oscuridad nos inquieta. La luz, en cambio, nos da seguridad.

En la oscuridad no sabemos dónde estamos. En la luz podemosencontrar un camino. En pocas líneas, el Evangelio nos presenta los dosgrandes misterios de nuestra historia.

Por un lado, “tanto amó Dios al mundo”. Sin que lo mereciéramos,nos entregó lo más amado. Aún más, se entregó a sí mismo para darnos lavida. Cristo vino al mundo para iluminar nuestra existencia.

Y en contraste, “vino la luz al mundo y los hombres amaron más lastinieblas que la luz”. No acabamos de darnos cuenta de lo que significaeste amor de Dios, inmenso, gratuito, desinteresado, un amor hasta elextremo.

El infinito amor de Dios se encuentra con el drama de nuestralibertad que a veces elige el mal, la oscuridad, aún a pesar de desearardientemente estar en la luz. Pero precisamente, Cristo no ha venidopara condenar sino para salvarnos. Viene a ser luz en un mundoentenebrecido por el pecado, quiere dar sentido a nuestro caminar.

Obrar en la verdad es la mejor manera de vivir en la luz. Y obraren la verdad es vivir en el amor. Dejarnos penetrar por el amor de Dios“que entregó a su Hijo unigénito”, y buscar corresponderle con nuestraentrega.