Ministerio de música Católica CANTARES 2.12

Santos

San José Esposo de la Virgen María

Escrito por cantares2-12 15-03-2008 en General. Comentarios (0)
Cuaresma 2008
V Semana


José, Santo
Esposo de la Virgen María, 15 de marzo de 2008, normalmente se celebra el 19 de marzo
 
José, Santo
José, Santo

Esposo de la Virgen María
Marzo 19



Fiesta 15 de marzo de 2008, normalmente se celebra el 19 de marzo, pero por ser semana santa se cambia de día

Las fuentes biográficas que se refieren a san José son, exclusivamente, los pocos pasajes de los Evangelios de Mateo y de Lucas. Los evangelios apócrifos no nos sirven, porque no son sino leyendas. “José, hijo de David”, así lo llama el ángel. El hecho sobresaliente de la vida de este hombre “justo” es el matrimonio con María. La tradición popular imagina a san José en competencia con otros jóvenes aspirantes a la mano de María. La elección cayó sobre él porque, siempre según la tradición, el bastón que tenía floreció prodigiosamente, mientras el de los otros quedó seco. La simpática leyenda tiene un significado místico: del tronco ya seco del Antiguo Testamento refloreció la gracia ante el nuevo sol de la redención.

El matrimonio de José con María fue un verdadero matrimonio, aunque virginal. Poco después del compromiso, José se percató de la maternidad de María y, aunque no dudaba de su integridad, pensó “repudiarla en secreto”. Siendo “hombre justo”, añade el Evangelio -el adjetivo usado en esta dramática situación es como el relámpago deslumbrador que ilumina toda la figura del santo-, no quiso admitir sospechas, pero tampoco avalar con su presencia un hecho inexplicable. La palabra del ángel aclara el angustioso dilema. Así él “tomó consigo a su esposa” y con ella fue a Belén para el censo, y allí el Verbo eterno apareció en este mundo, acogido por el homenaje de los humildes pastores y de los sabios y ricos magos; pero también por la hostilidad de Herodes, que obligó a la Sagrada Familia a huir a Egipto. Después regresaron a la tranquilidad de Nazaret, hasta los doce años, cuando hubo el paréntesis de la pérdida y hallazgo de Jesús en el templo.

Después de este episodio, el Evangelio parece despedirse de José con una sugestiva imagen de la Sagrada Familia: Jesús obedecía a María y a José y crecía bajo su mirada “en sabiduría, en estatura y en gracia”. San José vivió en humildad el extraordinario privilegio de ser el padre putativo de Jesús, y probablemente murió antes del comienzo de la vida pública del Redentor.

Su imagen permaneció en la sombra aun después de la muerte. Su culto, en efecto, comenzó sólo durante el siglo IX. En 1621 Gregorio V declaró el 19 de marzo fiesta de precepto (celebración que se mantuvo hasta la reforma litúrgica del Vaticano II) y Pío IX proclamó a san José Patrono de la Iglesia universal. El último homenaje se lo tributó Juan XXIII, que introdujo su nombre en el canon de la misa.



El misterio de la concepción, revelado a José
Mateo1, 16. 18-21. Solemnidad de San José. Hombre de corazón justo que nosabía negarle nada a Dios.
 
El misterio de la concepción, revelado a José
Mateo 1, 16. 18-21. 24


Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nacióJesús, llamado Cristo. Cristo vino al mundo de la siguiente manera: Sumadre, María, estaba desposada con José y, antes de que vivieranjuntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperandoun hijo. José, su esposo, como era justo, no queriendo ponerla enevidencia, resolvió repudiarla en secreto. Mientras pensaba en estascosas, un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José,hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa,porque ella ha concebido del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y túle pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de suspecados». Despertado José del sueño, hizo como el ángel del Señor lehabía mandado.


Reflexión

Los designios de Dios son siempre maravillosos y, en ocasiones, incomprensibles para nuestra pobre mente.

La dificultad de José no era banal. Estaba turbado porque noalcanzaba a percibir con claridad la voluntad de Dios. Hay momentos enla vida en los cuales no estamos seguros de cómo debemos actuar parapermanecer en la justicia. En estos momentos de incerteza nos pareceque Dios fuese lejano: no sentimos su voz y no encontramos una salida.

En realidad Dios no está nunca lejos. Al contrario, está muy cerca.Como sucedió a José, si somos fieles, Él se hará presente con supalabra de consuelo: ¡No temas!

Lo más importante es saber actuar según lo que Él nos dice, aejemplo de José, también cuando no alcanzamos a comprenderlo todo. Dioses fiel. De José no nos ha llegado a nosotros una sola palabra. En elevangelio él debe tan sólo obedecer bajo la sombra de la fe. Su fenormal, cotidiana, escondida, enfrentada a miles de dificultades, nosdebe dar el ejemplo de la firmeza y fortaleza en la fe

A nuestros oídos llega nuevamente la voz del ángel del Señor: "Notemas". No temas recibir a María, no temas recibir a Jesús, al Dioshecho niño. Emmanuel, Dios con nosotros. Dios que se hace hombre yviene a nacer en el corazón de cada hombre para traerle la salvación.El Amor de Dios que se hace carne.

San José no dudó en poner en obras las palabras del ángel, pues erahombre de corazón justo que no sabía negarle nada a Dios. San Josécreyó, y, porque creyó, fue el primero en adorar Aquel Niño que trajola salvación al mundo entero, la paz, el amor, la felicidad.

No temas. No temas abrir tu corazón al niño Jesús. Prepara en tucorazón. Él no pide más. Simplemente un pequeño lugar. Lo único quequiere es amar y ser amado.

Emmanuel, Dios con nosotros. Dios en tu corazón, el Amor en tu corazón, la salvación en tu corazón. No temas.

Dichosos los que sin ver han creido

Escrito por cantares2-12 04-07-2007 en General. Comentarios (0)
Dichosos los que no han visto y han creído
Juan 20, 24-29. Fiesta de Santo Tomás. "Dichosos aquellos que crean sin haber visto".
 
Dichosos los que no han visto y han creído




Juan 20, 24-29

Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con elloscuando vino Jesús. Los otros discípulos le decían: «Hemos visto alSeñor». Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de losclavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi manoen su costado, no creeré». Ocho días después, estaban otra vez susdiscípulos dentro y Tomás con ellos. Se presentó Jesús en medio estandolas puertas cerradas, y dijo: «La paz con vosotros». Luego dice aTomás: «Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela enmi costado, y no seas incrédulo sino creyente». Tomás le contestó:«Señor mío y Dios mío». Dícele Jesús: «Porque me has visto has creído.Dichosos los que no han visto y han creído».


Reflexión


"Dichosos aquellos que crean sin haber visto". Parece mentira queuno de los elegidos del Señor, no crea la palabra de los apóstoles,sino que al contrario busque creer solamente por los signos sensibles.

Tomás parece una persona de nuestro tiempo porque solamente cree aquello que le presenten los sentidos.

Los sentidos son muy buenos, porque nos ayudan a aprender máscosas, a saborear, oler, contemplar, sentir..., pero en el campo de lavida espiritual, estos nos estorban, como le sucedió a Santo Tomás, queno quería creer hasta no ver ni tocar.

Aquí es donde viene la bendición de Dios para aquellos que sin vercrean. La bencidión de la fe es también para nosotros, los que estamosa dos mil años de distancia de los apóstoles. Para nosotros vendrán lasbendiciones de Dios, si creemos en todo lo que Él nos ha prometido.Pidamosle que aumente nuestra fe, para que seamos dignos de recibirtales bendiciones.

San Pedro y San Pablo

Escrito por cantares2-12 29-06-2007 en General. Comentarios (8)
Pedro y Pablo, Santos
Fiesta, 29 de junio
 
Pedro y  Pablo,  Santos
Pedro y Pablo, Santos

Apóstoles y Mártires
Junio 29



Origen de la fiesta San Pedro y San Pablo son apóstoles, testigos de Jesús que dieron un gran testimonio. Se dice que son las dos columnas del edificio de la fe cristiana. Dieron su vida por Jesús y gracias a ellos el cristianismo se extendió por todo el mundo.

Los cadáveres de San Pedro y San Pablo estuvieron sepultados juntos por unas décadas, después se les devolvieron a sus sepulturas originales. En 1915 se encontraron estas tumbas y, pintadas en los muros de los sepulcros, expresiones piadosas que ponían de manifiesto la devoción por San Pedro y San Pablo desde los inicios de la vida cristiana. Se cree que en ese lugar se llevaban a cabo las reuniones de los cristianos primitivos. Esta fiesta doble de San Pedro y San Pablo ha sido conmemorada el 29 de Junio desde entonces.

El sentido de tener una fiesta es recordar lo que estos dos grandes santos hicieron, aprender de su ejemplo y pedirles en este día especialmente su intercesión por nosotros.

San Pedro

San Pedro fue uno de los doce apóstoles de Jesús. Su nombre era Simón, pero Jesús lo llamó Cefas que significa “piedra” y le dijo que sería la piedra sobre la que edificaría Su Iglesia. Por esta razón, le conocemos como Pedro. Era pescador de oficio y Jesús lo llamó a ser pescador de hombres, para darles a conocer el amor de Dios y el mensaje de salvación. Él aceptó y dejó su barca, sus redes y su casa para seguir a Jesús.

Pedro era de carácter fuerte e impulsivo y tuvo que luchar contra la comodidad y contra su gusto por lucirse ante los demás. No comprendió a Cristo cuando hablaba acerca de sacrificio, cruz y muerte y hasta le llegó a proponer a Jesús un camino más fácil; se sentía muy seguro de sí mismo y le prometió a Cristo que nunca lo negaría, tan sólo unas horas antes de negarlo tres veces.


Vivió momentos muy importantes junto a Jesús:
  • Vio a Jesús cuando caminó sobre las aguas. Él mismo lo intentó, pero por desconfiar estuvo a punto de ahogarse.

  • Prensenció la Transfiguración del Señor.

  • Estuvo presente cuando aprehendieron a Jesús y le cortó la oreja a uno de los soldados atacantes.

  • Negó a Jesús tres veces, por miedo a los judíos y después se arrepintió de hacerlo.

  • Fue testigo de la Resurrección de Jesús.

  • Jesús, después de resucitar, le preguntó tres veces si lo amaba y las tres veces respondió que sí. Entonces, Jesús le confirmó su misión como jefe Supremo de la Iglesia.

  • Estuvo presente cuando Jesús subió al cielo en la Ascensión y permaneció fiel en la oración esperando al Espíritu Santo.

  • Recibió al Espíritu Santo el día de Pentecostés y con la fuerza y el valor que le entregó, comenzó su predicación del mensaje de Jesús. Dejó atrás las dudas, la cobardía y los miedos y tomó el mando de la Iglesia, bautizando ese día a varios miles de personas.

  • Realizó muchos milagros en nombre de Jesús.

  • En los Hechos de los Apóstoles, se narran varias hazañas y aventuras de Pedro como primer jefe de la Iglesia. Nos narran que fue hecho prisionero con Juan, que defendió a Cristo ante los tribunales judíos, que fue encarcelado por orden del Sanedrín y librado milagrosamente de sus cadenas para volver a predicar en el templo; que lo detuvieron por segunda vez y aún así, se negó a dejar de predicar y fue mandado a azotar.

    Pedro convirtió a muchos judíos y pensó que ya había cumplido con su misión, pero Jesús se le apareció y le pidió que llevara esta conversión a los gentiles, a los no judíos.
    En esa época, Roma era la ciudad más importante del mundo, por lo que Pedro decidió ir allá a predicar a Jesús. Ahí se encontró con varias dificultades: los romanos tomaban las creencias y los dioses que más les gustaban de los distintos países que conquistaban. Cada familia tenía sus dioses del hogar. La superstición era una verdadera plaga, abundaban los adivinos y los magos. Él comenzó con su predicación y ahí surgieron las primeras comunidades cristianas. Estas comunidades daban un gran ejemplo de amor, alegría y de honestidad, en una sociedad violenta y egoísta. En menos de trescientos años, la mayoría de los corazones del imperio romano quedaron conquistados para Jesús. Desde entonces, Roma se constituyó como el centro del cristianismo.

    En el año 64, hubo un incendio muy grande en Roma que no fue posible sofocar. Se corría el rumor de que había sido el emperador Nerón el que lo había provocado. Nerón se dio cuenta que peligraba su trono y alguien le sugirió que acusara a los cristianos de haber provocado el incendio. Fue así como se inició una verdadera “cacería” de los cristianos: los arrojaban al circo romano para ser devorados por los leones, eran quemados en los jardines, asesinados en plena calle o torturados cruelmente. Durante esta persecución, que duró unos tres años, murió crucificado Pedro por mandato del emperador Nerón.

    Pidió ser crucificado de cabeza, porque no se sentía digno de morir como su Maestro. Treinta y siete años duró su seguimiento fiel a Jesús. Fue sepultado en la Colina Vaticana, cerca del lugar de su martirio. Ahí se construyó la Basílica de San Pedro, centro de la cristiandad.

    San Pedro escribió dos cartas o epístolas que forman parte de la Sagrada Escritura.

    ¿Qué nos enseña la vida de Pedro?

    Nos enseña que, a pesar de la debilidad humana, Dios nos ama y nos llama a la santidad. A pesar de todos los defectos que tenía, Pedro logró cumplir con su misión. Para ser un buen cristiano hay que esforzarse por ser santos todos los días. Pedro concretamente nos dice: “Sean santos en su proceder como es santo el que los ha llamado” (I Pedro, 1,15)
    Cada quien, de acuerdo a su estado de vida, debe trabajar y pedirle a Dios que le ayude a alcanzar su santidad.
    Nos enseña que el Espíritu Santo puede obrar maravillas en un hombre común y corriente. Lo puede hacer capaz de superar los más grandes obstáculos.

    La Institución del Papado

    Toda organización necesita de una cabeza y Pedro fue el primer jefe y la primera cabeza de la Iglesia. Fue el primer Papa de la Iglesia Católica. Jesús le entregó las llaves del Reino y le dijo que todo lo que atara en la Tierra quedaría atado en el Cielo y todo lo que desatara quedaría desatado en el Cielo. Jesús le encargó cuidar de su Iglesia, cuidar de su rebaño. El trabajo del Papa no sólo es un trabajo de organización y dirección. Es, ante todo, el trabajo de un padre que vela por sus hijos.

    El Papa es el representante de Cristo en el mundo y es la cabeza visible de la Iglesia. Es el pastor de la Iglesia, la dirige y la mantiene unida. Está asistido por el Espíritu Santo, quien actúa directamente sobre Él, lo santifica y le ayuda con sus dones a guiar y fortalecer a la Iglesia con su ejemplo y palabra. El Papa tiene la misión de enseñar, santificar y gobernar a la Iglesia.

    Nosotros, como cristianos debemos amarlo por lo que es y por lo que representa, como un hombre santo que nos da un gran ejemplo y como el representante de Jesucristo en la Tierra. Reconocerlo como nuestro pastor, obedecer sus mandatos, conocer su palabra, ser fieles a sus enseñanzas, defender su persona y su obra y rezar por Él.

    Cuando un Papa muere, se reúnen en el Vaticano todos los cardenales del mundo para elegir al nuevo sucesor de San Pedro y a puerta cerrada, se reúnen en Cónclave (que significa: cerrados con llave). Así permanecen en oración y sacrificio, pidiéndole al Espíritu Santo que los ilumine. Mientras no se ha elegido Papa, en la chimenea del Vaticano sale humo negro y cuando ya se ha elegido, sale humo blanco como señal de que ya se escogió al nuevo representante de Cristo en la Tierra.

    San Pablo

    Su nombre hebreo era Saulo. Era judío de raza, griego de educación y ciudadano romano. Nació en la provincia romana de Cilicia, en la ciudad de Tarso. Era inteligente y bien preparado. Había estudiado en las mejores escuelas de Jerusalén.
    Era enemigo de la nueva religión cristiana ya que era un fariseo muy estricto. Estaba convencido y comprometido con su fe judía. Quería dar testimonio de ésta y defenderla a toda costa. Consideraba a los cristianos como una amenaza para su religión y creía que se debía acabar con ellos a cualquier costo. Se dedicó a combatir a los cristianos, quienes tenían razones para temerle. Los jefes del Sanedrín de Jerusalén le encargaron que apresara a los cristianos de la ciudad de Damasco.

    En el camino a Damasco, se le apareció Jesús en medio de un gran resplandor, cayó en tierra y oyó una voz que le decía: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?” ( Hechos de los Apóstoles 9, 1-9.20-22.).
    Con esta frase, Pablo comprendió que Jesús era verdaderamente Hijo de Dios y que al perseguir a los cristianos perseguía al mismo Cristo que vivía en cada cristiano. Después de este acontecimiento, Saulo se levantó del suelo, y aunque tenía los ojos abiertos no veía nada. Lo llevaron a Damasco y pasó tres días sin comer ni beber. Ahí, Ananías, obedeciendo a Jesús, hizo que Saulo recobrara la vista, se levantara y fuera bautizado. Tomó alimento y se sintió con fuerzas.
    Estuvo algunos días con los discípulos de Damasco y después empezó a predicar a favor de Jesús, diciendo que era el Hijo de Dios. Saulo se cambió el nombre por Pablo. Fue a Jerusalén para ponerse a la orden de San Pedro.

    La conversión de Pablo fue total y es el más grande apóstol que la Iglesia ha tenido. Fue el “apóstol de los gentiles” ya que llevó el Evangelio a todos los hombres, no sólo al pueblo judío. Comprendió muy bien el significado de ser apóstol, y de hacer apostolado a favor del mensaje de Jesús. Fue fiel al llamado que Jesús le hizo en al camino a Damasco.

    Llevó el Evangelio por todo el mundo mediterráneo. Su labor no fue fácil. Por un lado, los cristianos desconfiaban de él, por su fama de gran perseguidor de las comunidades cristianas. Los judíos, por su parte, le tenían coraje por "cambiarse de bando". En varias ocasiones se tuvo que esconder y huir del lugar donde estaba, porque su vida peligraba. Realizó cuatro grandes viajes apostólicos para llevar a todos los hombres el mensaje de salvación, creando nuevas comunidades cristianas en los lugares por los que pasaba y enseñando y apoyando las comunidades ya existentes.

    Escribió catorce cartas o epístolas que forman parte de la Sagrada Escritura.

    Al igual que Pedro, fue martirizado en Roma. Le cortaron la cabeza con una espada pues, como era ciudadano romano, no podían condenarlo a morir en una cruz, ya que era una muerte reservada para los esclavos.

    ¿Qué nos enseña la vida de San Pablo?

    Nos enseña la importancia de la labor apostólica de los cristianos. Todos los cristianos debemos ser apóstoles, anunciar a Cristo comunicando su mensaje con la palabra y el ejemplo, cada uno en el lugar donde viva, y de diferentes maneras.

    Nos enseña el valor de la conversión. Nos enseña a hacer caso a Jesús dejando nuestra vida antigua de pecado para comenzar una vida dedicada a la santidad, a las buenas obras y al apostolado.

    Esta conversión siguió varios pasos:
    1. Cristo dio el primer paso: Cristo buscó la conversión de Pablo, le tenía una misión concreta.
    2. Pablo aceptó los dones de Cristo: El mayor de estos dones fue el de ver a Cristo en el camino a Damasco y reconocerlo como Hijo de Dios.
    3. Pablo vivió el amor que Cristo le dio: No sólo aceptó este amor, sino que los hizo parte de su vida. De ser el principal perseguidor, se convirtió en el principal propagador de la fe católica.
    4. Pablo comunicó el amor que Cristo le dio: Se dedicó a llevar el gran don que había recibido a los demás. Su vida fue un constante ir y venir, fundando comunidades cristianas, llevando el Evangelio y animando con sus cartas a los nuevos cristianos en común acuerdo con San Pedro.

    Estos mismos pasos son los que Cristo utiliza en cada uno de los cristianos. Nosotros podemos dar una respuesta personal a este llamado. Así como lo hizo Pablo en su época y con las circunstancias de la vida, así cada uno de nosotros hoy puede dar una respuesta al llamado de Jesús.





    Confesión de Pedro
    Mateo16, 13-19. Solemnidad de San Pedro y San Pablo. Ellos encontraron lafuerza para llevar a término su misión en la tierra
     
    Confesión de Pedro
    Mateo 16, 13-19

    Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo estapregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo delhombre?» Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías,otros, que Jeremías o uno de los profetas». Díceles él: «Y vosotros¿quién decís que soy yo?» Simón Pedro contestó: «Tú eres el Cristo, elHijo de Dios vivo». Replicando Jesús le dijo: «Bienaventurado eresSimón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni lasangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo a mi vez te digo quetú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertasdel Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves delReino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en loscielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos».


    Reflexión


    Cristo pregunta a sus apóstoles: ¿quién dice la gente que soy yo?Pone esta pregunta sólo después de haber llevado a término su misión deenseñar lo que el Padre le ha dicho. Podría decirse que el caso ya estáexpuesto y ahora llega el momento de pronunciar el juicio. Sin embargo,la gente que ha visto y oído todas las pruebas necesarias parareconocerlo como Mesías, no termina por comprender sus signos. Es comosi un velo cubriera sus ojos y les impidiese dar una respuesta segura yconvincente: “Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo.”

    Para Pedro, al igual que para Pablo tiempo después, Cristo fue unauténtico enigma difícil de descifrar. Por ejemplo, ¿qué pensaría Pedroal ver a su maestro caminando sobre las aguas? O ¿cuáles sentimientosfluirían es su corazón cuando escucha de Cristo “sobre ti edificaré miIglesia” y más tarde le dice “apártate de mí Satanás.”

    Este misterio sobre Cristo lo comprenderíamos mejor con los ojos dela fe que nos da el Padre. Mientras la fe no sea le oxígeno de nuestravida, no seremos capaces de reconocer a Cristo como el Mesías. Por estoCristo le dice a Pedro “dichoso Tú, Pedro, porque esto no te lo harevelado ningún hombre sino mi Padre que está en el cielo.”

    El don de la fe se lo dona el Padre a Pedro no por mérito de Pedroni por sus cualidades personales -era pescador- sino por su propiabondad Dios. Es el don más precioso, el de reconocer a Dios comoMesías, como la auténtica luz que guiará nuestros pasos hacia lafelicidad eterna. Y gracias a la fe Pedro y Pablo encontraron la fuerzapara llevar a término su misión en la tierra.

    San José, Esposo de la Virgen María

    Escrito por cantares2-12 19-03-2007 en General. Comentarios (0)

    San, José
    Esposo de la Virgen María, 19 de marzo
     
    José, Santo

    Esposo de la Virgen María
    Marzo 19


    Las fuentes biográficas que se refieren a san José son,exclusivamente, los pocos pasajes de los Evangelios de Mateo y deLucas. Los evangelios apócrifos no nos sirven, porque no son sinoleyendas. “José, hijo de David”, así lo llama el ángel. El hechosobresaliente de la vida de este hombre “justo” es el matrimonio conMaría. La tradición popular imagina a san José en competencia con otrosjóvenes aspirantes a la mano de María. La elección cayó sobre élporque, siempre según la tradición, el bastón que tenía florecióprodigiosamente, mientras el de los otros quedó seco. La simpáticaleyenda tiene un significado místico: del tronco ya seco del AntiguoTestamento refloreció la gracia ante el nuevo sol de la redención.

    El matrimonio de José con María fue un verdadero matrimonio, aunquevirginal. Poco después del compromiso, José se percató de la maternidadde María y, aunque no dudaba de su integridad, pensó “repudiarla ensecreto”. Siendo “hombre justo”, añade el Evangelio -el adjetivo usadoen esta dramática situación es como el relámpago deslumbrador queilumina toda la figura del santo-, no quiso admitir sospechas, perotampoco avalar con su presencia un hecho inexplicable. La palabra delángel aclara el angustioso dilema. Así él “tomó consigo a su esposa” ycon ella fue a Belén para el censo, y allí el Verbo eterno apareció eneste mundo, acogido por el homenaje de los humildes pastores y de lossabios y ricos magos; pero también por la hostilidad de Herodes, queobligó a la Sagrada Familia a huir a Egipto. Después regresaron a latranquilidad de Nazaret, hasta los doce años, cuando hubo el paréntesisde la pérdida y hallazgo de Jesús en el templo.

    Después de este episodio, el Evangelio parece despedirse de Josécon una sugestiva imagen de la Sagrada Familia: Jesús obedecía a Maríay a José y crecía bajo su mirada “en sabiduría, en estatura y engracia”. San José vivió en humildad el extraordinario privilegio de serel padre putativo de Jesús, y probablemente murió antes del comienzo dela vida pública del Redentor.

    Su imagen permaneció en la sombra aun después de la muerte. Suculto, en efecto, comenzó sólo durante el siglo IX. En 1621 Gregorio Vdeclaró el 19 de marzo fiesta de precepto (celebración que se mantuvohasta la reforma litúrgica del Vaticano II) y Pío IX proclamó a sanJosé Patrono de la Iglesia universal. El último homenaje se lo tributóJuan XXIII, que introdujo su nombre en el canon de la misa.